El dolor de rodilla ocurre cuando alguna de las estructuras que conforman la rodilla pierde su función. Cuando existe dolor de rodilla se debe realizar un profundo examen manual para determinar si el foco del dolor se encuentra en los meniscos, en los ligamentos, en la articulación o en los músculos que se insertan en la rodilla.

Gracias a este examen se llega a determinar si el dolor de rodilla es local o se debe a una inadecuada posición del pie, provocando que la rodilla funcione de una forma forzada. En ocasiones será necesario el empleo de plantillas hechas a medida para mejorar el dolor de la rodilla.

Las causas frecuentes de dolor de rodilla engloban lesiones como la condromalacia, condropatía, inflamación de la grasa de Hoffa, lesiones de menisco, tendinitis del tendón rotuliano o pinzamiento de la articulación

La TMNO y la punción seca son los recursos habituales para tratar el dolor de rodilla.